Silvopastoreo: Alternativa al impacto de la ganadería en los bosques

Daniela Sandoval

La presencia de ganado en bosques y selvas de nuestro país ha generado daños desde mediados del siglo pasado. La forma en que son alimentadas las vacas es el principal problema. El desmonte que realizan los ganaderos es una práctica recurrente para cultivar el forraje con el cual las alimentan. La Organización de las Naciones Unidas y su organismo para la Alimentación y la Agricultura, la FAO, han advertido que esta técnica incide en el deterioro ambiental y favorece la deforestación; Greenpeace refiere que entre el 75 y 80 por ciento de la superficie agrícola mundial está orientada a producir alimento para los animales.

Pero en la ganadería, como en otras actividades, existen alternativas. Mientras que la producción tradicional erosiona el suelo de los bosques y disminuye la cubierta arbórea, el silvopastoreo promueve la siembra de nuevos árboles. Su propósito es incorporar distintas especies de árboles en la producción ganadera, según señala Anastacio García Martínez, investigador del Centro Universitario UAEM Temascaltepec.

La cubierta vegetal existente en estos sistemas tiene mucho que ver con la permanencia de algunas plantas que en términos generales parecía que iban escaseando, de tal manera que en la medida que incrementa la cubierta arbórea hay más alimento para el ganado pero esto también favorece el mantenimiento de la diversidad

BENEFICIOS DEL SILVOPASTOREO

Algunas familias ganaderas que habitan en las zonas boscosas del sur del Estado de México fueron testigos de la mortandad del ganado por falta de alimento. Los sistemas silvopastoriles también ayudarían a revertir esta circunstancia. Jesús Arroyo, un ganadero de esa zona afirma que esta técnica crea una dieta más balanceada y es económicamente sustentable para los ganaderos.

Llega el animal y se comía las hojitas y es un índice proteínico muy bueno y a mí sí me gustaría entrarle a esos proyectos porque ahí uno va disminuyendo el costo o el gasto que tiene uno en la época de sequía

En el país existen regiones específicas donde la aplicación de esta técnica sería apropiada. Se trata de aquellas que tienen una alta actividad ganadera y que han sido afectadas por la presencia del ganado en los bosques.

El Instituto de Ecología de la UNAM reporta que Nayarit, Chiapas y Michoacán son las principales entidades donde ya se ha implementado el silvopastoreo. El Estado de México podría formar parte de ellas. De acuerdo con el Plan de Desarrollo de la entidad, existen dos principales zonas ganaderas: la conformada por los municipios de Toluca, Atlacomulco, Jilotepec, Zumpango y Texcoco y la zona sur. De acuerdo con el investigador García Martínez, municipios como Zacazonapan podrían beneficiarse con el silvopastoreo, ya que se practica la ganadería extensiva, es decir, que se pastorea a los animales al aire libre.

El sur del Estado de México se ha caracterizado per ser porque cuenta con el mayor censo ganadero sobre todo en la zona de Tlatlaya, Luvianos, Tejupilco, Amatepec, Temascaltepec y Zacazonapan. Estos son los municipios que mayor número de ganado presentan. Asimismo, estos sistemas se han caracterizado en los últimos años por tener un sistema de doble propósito, a qué me refiero, pues que se puede producir tanto leche como carne.

LA HUELLA ECOLÓGICA QUE HA DEJADO LA GANADERÍA

En nuestro país la ganadería cobró gran relevancia a partir de la década de los 60’s, época en la que se formó la tradición ganadera en la familia de Jesús. La importancia de esta actividad continuó hasta los años 80’s debido al aumento en la demanda de productos cárnicos. Esto dio como resultado que el Diario Oficial de la Federación reconociera en 1987 que la erosión y desertificación de los suelos se aceleraron y, en consecuencia, el país sufría una escasez de agua y tierras productivas limitadas.

 

Actualmente, la ganadería ha dejado de representar un problema de esta magnitud. El investigador del Instituto de Ciencias Agropecuarias y Rurales de la UAEM, Carlos Arriaga Jordán, señala que los ganaderos continúan utilizando la tierra para el cultivo, pero en menor escala.

Esa deforestación para abrir a la ganadería ha disminuido mucho. Ha bajado el desmonte, el desbosque para abrir pastizales porque en los años 50 ‘s, 60’s y 70’s se hizo lo que se podía hacer de desmontes. Sigue existiendo y es un problema pero ya no existe en la escala en la que existieron en esos años donde perdimos muchas de nuestras selvas tropicales sobre todo. Sigue una deforestación no tan grande para abrir tierras al cultivo conforme la sociedad crece y que a nivel de comunidad o de un estado pueden ser pequeñas deforestaciones, pero que se suman y han hecho que en los últimos 15 años hayamos perdido aproximadamente el 10 por ciento de la cobertura forestal en México

En contraste, el académico García Martínez señala que la tendencia a producir alimento en algunas regiones del Estado de México continúa.

Actualmente se tiene la presencia de sistemas agrosilvopastoriles en los cuales se abren tierras para el cultivo. Los principales cultivos que se registran en el sur de la entidad son de maíz y sorgo como alimento para el ganado, así como caña de azúcar que representa el primer problema de deforestación, ya que acidifica el suelo

Los ganaderos del sur de la entidad que no siembran recurren a dietas para alimentar al ganado. Estas se basan en soya, canola, salvado y sorgo, productos cultivados en las superficies de otras partes del país y del mundo. Los bosques del Amazonas en Brasil y algunas regiones de Estados Unidos son afectados por esta práctica. Esta situación contribuye a un deterioro de los bosques a nivel mundial.

¿LA GANADERÍA DEBERÍA DESAPARECER?

Después de casi un siglo de iniciar el cultivo de maíz en el sur del Estado de México, las nuevas generaciones ganaderas trabajan para revertir el daño. Es el caso de Jesús Arroyo y su familia.

Ahorita lo que hemos cambiado ya muchos es sembrar árboles que den sombra.Yo siempre he tocado el tema de la ecología, de que le estamos dando en la torre a nuestros potreros y van a quedar todos desérticos donde ningún pajarito se va a poder quitar el calor

Otro de los daños ocasionados por la presencia de ganado es la pérdida de nutrientes de los suelos como el nitrógeno y fosfato, esenciales para mantener la fertilidad de los terrenos y el crecimiento de plantas. Por ello, se busca sembrar árboles que ayuden a fijar estos nutrientes, con lo cual, los suelos demandarían menor uso de fertilizantes y menos riego.

Una de las especies arbóreas más utilizadas en el silvopastoreo es la leucaena. Entre sus beneficios se encuentra la aportación de proteína para los animales, fundamental para aumentar la producción. Jesús Arroyo señala que la implementación de esta especie beneficiaría su negocio.

Me iban a pasar un árbol llamado Leucaena con dos propósitos porque de acuerdo a unos estudios en Apatzingán donde el ganado lo estaban pastoreando en la leucaena, luego llegaba el animal y se comía las hojitas y era un índice proteínico muy bueno y a mí sí me gustaría entrarle a esos proyectos porque ahí uno va disminuyendo el costo o el gasto que tiene uno en la época de sequía

La ganadería es la segunda actividad productiva más importante en el medio rural después de la agricultura, debido a que genera autoempleo como es el caso de Jesús Arroyo y su familia. Es por este motivo que la desaparición de esta actividad resulta inviable. Sin embargo, la ganadería se encuentra actualmente en una disyuntiva: contribuye al deterioro ambiental y representa una actividad con alto impacto económico.

A nivel mundial el Fondo de la ONU para la Alimentación y la Agricultura proyecta que la demanda de alimentos de origen animal crezca en un 76 por ciento para 2050. Para cubrir una demanda tan grande, los sistemas agrícolas y alimentarios tendrán que hacerse más productivos y sostenibles. Reorientar la forma de producción ganadera implementando alternativas sostenibles como el silvopastoreo juega un papel fundamental de acuerdo con la integrante de la organización “Humane Society International”, Ariana Torres Garduño.

Sí se ha mencionado mucho el porcentaje que la ganadería impacta en el medio ambiente pero la realidad es que se tienen que ver otras industrias antes de ver esta. Ahora, la ganadería industrial usa y contamina más agua que los sistemas de pastoreo. La intensificación de la producción animal, la extensión de cultivos de tierras en bosques ha generado desertificación, ¿cual es la alternativa? los sistemas agroecológicos y no es nada más que regresar a lo que es balanceado y natural, en donde tú puedas tener animales libres, no en jaulas, que estén además alimentándose de los pastos que ahí crecen con árboles frutales o árboles madereros que pueden servir para generar un balance y no se creen estas tierras desertificadas por la producción de granos

El Panel Intergubernamental Contra el Cambio Climático señaló en 2019 que reducir el consumo de carne beneficiaría a la población y al planeta. La activista señala que de no hacerlo, los recursos naturales que aún se conservan podrían pagar el costo.

El producir más rápido no significa producir mejor ni producir más significa producir mejor porque lo que estamos haciendo es consumir los recursos del planeta mucho antes de que termine un año normal y cada año lo hacemos con mucha más celeridad. Vivimos en un sistema integral de interacciones con el medio ambiente y con las especies que lo habitan y la sostenibilidad implica garantizar los derechos humanos y el bienestar de las personas sin agotar ni disminuir la capacidad de estos ecosistemas que la tierra nos provee para mantener la vida, es decir, no podemos excedernos de lo que la naturaleza nos está dando, eso es un hecho. Vivimos en un planeta donde los recursos son finitos

El uso de las superficies boscosas para la ganadería ha deforestado más de 100 millones de hectáreas en todo el país desde el siglo pasado. El crecimiento poblacional podría ocasionar la continuación de esta tendencia. Por ello, es necesario frenar la huella ecológica de esta actividad.

Distintas investigaciones del Instituto de Ecología de la UNAM evidencian que el silvopastoreo ha sido beneficioso en comunidades ganaderas de Colombia, Brasil, Argentina y Paraguay. La producción lechera ha incrementado de dos a ocho litros diarios y la de carne hasta 12 veces más de la que se realiza alimentando al ganado de manera tradicional. Por este motivo, actualmente se busca implementar esta alternativa en distintas regiones ganaderas del país como el municipio de Zacazonapan.

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