AUTOS SIN GASOLINA ¿LA OPCIÓN PARA DEJAR DE CONTAMINAR?

Greta Díaz GV.

Cada mañana subes a tu automóvil. Dentro de esa burbuja de acero, enciendes el motor. Durante varios minutos aceleras y frenas continuamente. Por fin llegas a tu destino, pero acabas de contribuir a un día más de mala calidad del aire en el Valle de Toluca. Una situación que se presenta desde 2015.

A través de los años, los automóviles se han vuelto parte de la vida cotidiana, es común que muchas personas recuerden momentos familiares de su infancia al interior de un auto. Sin embargo, este medio de transporte conlleva más que memorias en este mundo, dejan una marca ambiental.

El Departamento de Energía de Estados Unidos indica que un automóvil de combustión interna tiene una eficiencia del 17 al 21 por ciento; es decir, de la gasolina que consume sólo quema ese porcentaje. Diana Bobadilla Martínez, ambientalista y directora de la fundación Ximhai, explica que lo que no es usado se convierte en contaminación ambiental.

Realmente no procesan al 100 por ciento todos los componentes del diesel como de la gasolina. Digamos que como tiene impurezas, el motor y calor no logra quemarlo o hacer que se convierta en otro elemento. Y esa es la contaminación. Lo que el calor provoca es que se conviertan en dióxido de carbono

Los automóviles han marcado épocas en la historia de la humanidad y han cambiado con la sociedad. Tan así que actualmente la industria automotriz se ha centrado en producir autos que vayan de la mano con la lucha medioambiental. Por ello, en los últimos años se han popularizado los vehículos híbridos y eléctricos.

Los autos híbridos utilizan gasolina y electricidad, disminuyendo la emisión de gases invernadero. Por otro lado, el estudio “Vehículos de Batería Eléctrica contra Vehículos de Combustión Interna”, publicado por la consultora internacional Arthur D’Little, señala que los autos eléctricos producen 20 por ciento menos de gases de efecto invernadero.

Es así que, de acuerdo con Osiel Velázquez Rodríguez, director de operaciones del Centro de Experimentación y Seguridad Vial México (CESVI), con la finalidad de evitar emisiones, algunos países se pusieron la meta de cambiar todo su parque vehicular a automóviles eléctricos antes de 2030.

Algunas naciones ya se han puesto la meta de vender al 100 por ciento vehículos eléctricos. Por ejemplo, Noruega tiene la meta de que en el 2025 sólo va vender vehículos eléctricos. Alemania, India y Holanda será en 2030. Escocia en 2032. Francia y Reino Unido están planeando vender vehículos completamente eléctricos al 100 por ciento en 2040. En México seguramente nos va a llegar el 2050 y espero que podamos tener la oportunidad de tener 100 por ciento vehículos eléctricos

Para que este cambio se logre, es necesario que el Estado apoye. El gobierno mexicano ha incentivado la compra de automóviles eléctricos comerciales, que llegan a costar entre 560 mil y 2 millones de pesos. Con los apoyos gubernamentales, quien logra comprar un auto eléctrico evitará los engorrosos trámites y pagos de tenencia, así como las verificaciones. Sin embargo, debido a los altos precios, esto únicamente implica que las personas con mayor nivel adquisitivo pueden acceder a ellos.

UNA PROPUESTA PARA TODOS

Para hacer los coches eléctricos más accesibles, el ambientalista y dueño del Taller Mecánico Auto Rendimiento Automotriz, Álvaro de la Paz Zavala, desarrolló un proyecto que convierte automóviles de combustión interna en eléctricos. Además de evitar un nuevo automóvil en las calles, cuesta una cuarta parte del automóvil eléctrico y requiere menos manutención.

La motorización eléctrica es prácticamente libre de mantenimiento. Un motor de combustión demanda servicios frecuentes, hay que cambiarle el aceite, los filtros, las bujías. Tiene fallas frecuentes porque está sujeto a vibración excesiva. En cambio, los motores eléctricos no son más que un eje que gira con embobinados. Un motor eléctrico puede llevarte miles de kilómetros sin recibir ninguna clase de servicio y sin desechar ningún residuo contaminante, lo cual tiene un impacto ambiental muy importante. Porque la contaminación de los autos no sólo es el humo, también contaminan el agua, el aire, el suelo con sus residuos de aceite, con filtros contaminados y componentes desechados

La meta del también egresado de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) no sólo es disminuir la emisión de gases invernadero y de partículas provenientes de los automóviles, sino también reducir en sí la contaminación que implica ensamblar un automóvil nuevo. De la Paz Zavala menciona que el comprar autos eléctricos nuevos, no reduce la contaminación.

Al comprar un auto eléctrico nuevo, el auto que desplazas lo vas a dar a otras manos y va a seguir en circulación ¿cuánto redujiste las emisiones contaminantes? Absolutamente nada. El único beneficio es que no se siguen aumentando. Esta pequeña aportación se va a reflejar a través de los años cuando el parque se vaya sustituyendo. En cambio, nuestro proyecto tiene una solución mucho más razonable: retiramos un vehículo altamente contaminante. Lo quitamos de la circulación y lo convertimos en uno de cero emisiones. Tiene otros impactos ambientales relevantes. Reutilizar lo que ya produjimos en el pasado, y aprovecharlo, tiene mucho más beneficio que desecharlo para comprar algo nuevo, así sea de mejor tecnología

AUTOMÓVILES LIMPIOS, ENERGÍAS CONTAMINANTES

Parecería que con los autos eléctricos se quedó atrás el problema de generar contaminación con el trayecto de tu casa al trabajo. La consultora internacional Arthur D’Little, también señala que a partir de su fabricación, hasta el final de la vida útil, los automóviles eléctricos comerciales contaminan 23 por ciento menos que los de combustión interna.

Sin embargo, no todo lo que brilla es oro. Este mismo estudio señala que a pesar de que los automóviles eléctricos casi no contaminan de manera local, sí lo hacen de manera global, pues hay que tomar en cuenta la fabricación de las baterías. La publicación explica que normalmente se fabrican de materiales que son obtenidos de minas altamente contaminantes en países con pocas regulaciones como El Congo o China.

Y no nos vayamos tan lejos. Tal vez cese la contaminación en tu ciudad de residencia, pero se sigue emitiendo en alguna planta generadora de energía. De acuerdo con Bernd Weber, investigador de la Facultad de Ingeniería de la UAEM, un gran porcentaje de la electricidad en México todavía se produce desde combustibles de fósiles.

En el momento en el que se mueve el auto no hay emisión de estos gases, pero la energía eléctrica se tiene que generar en algún sitio. Y bajo el esquema de generación de energía eléctrica con la que contamos en el país, se sigue liberando gases de efecto invernadero

Carlos Mendieta Zerón, ambientalista y director de la Fundación Tláloc, concuerda con el investigador de la UAEM, en que las energías de México no son energías limpias.

La matriz energética del país sigue dependiendo de fuentes fósiles. Entonces la energía eléctrica con la que se están moviendo los autos eléctricos, en su mayoría, proviene de fuentes fósiles. Lo conectamos en el supercargador, ese auto está utilizando, entre 80 y 90 por ciento de su recarga, fuentes fósiles Lo que tiene que hacer México es continuar incentivando la inversión directa en energías renovables. Para que pronto la matriz energética del país dependa de fuentes de energía renovable y limpia, y no de fuentes fósiles

Las dependencias gubernamentales de México lo confirman, pues de acuerdo con el Reporte de Avance de Energías Limpias, de la Secretaría de Energía, durante el primer semestre de 2018 más del 75 por ciento de la energía eléctrica se produjo a partir de combustibles fósiles. Así que los automóviles eléctricos siguen haciendo uso de este recurso no renovable. Álvaro de la Paz Zavala señala que el avance de la tecnología ayudará a reducir este impacto.

USANDO ENERGÍAS LIMPIAS

Visualiza subir a tu coche, encenderlo y no escuchar ni un solo ruido porque no hay quema de combustibles. Imagina que la energía que utiliza proviene no de gasolina o de una planta eléctrica, sino de un recurso que no contamina y además es prácticamente inagotable: el sol.

Pensando en la contaminación que se genera cada vez que se mueve un automóvil, el ingeniero y empresario Julio Palau Ranz y su equipo diseñaron el CAPASOL, un medio de transporte eléctrico cuya fuente de energía proviene de fotoceldas instaladas en su techo.

Lo primero es aprovechar la energía de sol, porque se desperdicia. Lo que llega de sol que no lo tomas, se va. Lo segundo, no contamina, es amigable con medio ambiente. Tercero, no hace ruido, no contamina con ruido. Cuarto, te da ahorros porque no gasta, lo que invertiste es para el uso del vehículo. Y quinto, la movilidad que tiene, lo puedes llevar a cualquier parte

Imagina subir a tu automóvil y no tener que gastar en gasolina o invertir en el pago de la electricidad. CAPASOL inició como una forma de llevar escolarización a los rincones más remotos de la Sierra de Oaxaca sin contaminar ni invertir en energía. Es así que, con un costo de 150 mil pesos, este proyecto no sólo cuida el medio ambiente sino también es una forma de ahorro para quienes lo utilizan.

Debemos tener energía limpia, en mayor parte y conectividad para que tengamos mejor control de movilidad. Y tener un sistema que automatice eso. Cero contaminación, cero gasto, cero asientos vacíos, cero choques, cero tráfico y cero consumo de energía. Y con este carrito si llegamos a eso

El equipo de CAPASOL prevé que en un futuro la energía producida por este automóvil también pueda llevar centros de salud a las comunidades, utilizando la energía de las fotoceldas para hacer mediciones de diabetes. Así mismo, está adaptado para convertirse en un enorme proyector y así poder llevar entretenimiento a donde sea, usando sólo energía solar.

Diversos países apuestan cada vez más a la energía solar. De acuerdo con el Centro de Estudios en Medio Ambiente y Energías Renovables, México es uno de los cinco países en el mundo con mayor atractivo para invertir en este tipo de energía debido a su ubicación geográfica. Bernd Weber lo confirma:

La geografía, el clima que tenemos es de los mejores del mundo. Ya se ha optado por esa vía. Tenemos en algunos sitios, el último que salió muy reconocido es Coahuila donde hay un parque fotovoltaico que va a ser el más grande de Latinoamérica. Y no es el único proyecto, hay varios

CAPASOL sólo alcanza los 45 kilómetros por hora, sin embargo, Palau Ranz menciona que esto no es problema dentro de las grandes ciudades ya que en las horas pico no se puede ir a mayor velocidad. Aunado a esto, destaca la ventaja de tener un auto con autonomía ilimitada.

Álvaro de la Paz, quien convierte los automóviles convencionales a autos eléctricos, está consciente de que su iniciativa no resuelve al 100 por ciento la problemática medioambiental alrededor de la movilidad; sin embargo, aporta su granito de arena.

Por su parte, Julio Palau está seguro de que en algún punto cambiará la forma en la que son utilizados los automóviles, esperando que no tengan asientos vacíos ni sean emisores de gases de efecto invernadero.

LOS AUTOMÓVILES JAMÁS SERÁN LA SOLUCIÓN

Imagina salir de tu casa y subir a una bicicleta que no emite gases invernadero ni en tu ciudad ni en otro lado del mundo. A pesar de los avances tecnológicos, los especialistas aseguran que los automóviles no son una solución para los problemas medioambientales y sociales. Mendieta Zerón destaca que el automóvil jamás será una alternativa de movilidad.

El automóvil es simplemente apostar a una solución individualista, en el largo plazo no puedes soportar una política de sustentabilidad en el automóvil, aunque sea eléctrico. Vamos a tener el mismo problema de tráfico. Nunca podremos pensar en el automóvil como la solución

Tanto los vehículos eléctricos, como de fotoceldas, implican la utilización de recursos. Las llantas, el volante, los asientos. Tarde o temprano, todo termina en un deshuesadero.

La especialista Diana Bobadilla Martínez asegura que se debe incentivar otro tipo de movilidad.

En el tema de espacio público, parte de las soluciones puede ser desincentivar el uso del automóvil para recuperar espacios públicos. Dar oportunidad a que se amplíen las banquetas, a que existan ciclovías o cierta infraestructura vial

Imagina utilizar el automóvil sólo en casos extremos porque las otras formas de movilidad son eficientes. Imagina que, en los traslados, en general, ya no contaminas en altos índices. Tal vez no estamos tan lejos de volver a tener días con aire limpio en el Valle de Toluca.

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