#MiPrimerAcoso, un análisis en redes sociales .

#MiPrimerAcoso, UN ANÁLISIS SOBRE VIOLENCIA SEXUAL

Greta Díaz GV.

El 24 de abril del 2016 las redes sociales se llenaron del hashtag #MiPrimerAcoso. El proyecto digital feminista llamado (e)stereotipas utilizó Facebook y Twitter para preguntar ¿cuándo y cómo  fue tu primer acoso?

Miles de mujeres narraron cómo había sido su primera agresión, la edad que tenían, quién había sido su agresor y cómo se sintieron después. En cuestión de horas, el tema se volvió tendencia nacional e internacional. Las historias iban desde piropos obscenos en la calle hasta manoseos y violaciones.

NATURALIZACIÓN DE LA VIOLENCIA

América Luna Martínez, investigadora de la Especialidad de Género de la Universidad Autónoma del Estado de México, afirma que la sociedad ha naturalizado la violencia.

Hice un sondeo en todos mis grupos y lo que encontré que todas las chicas habían sufrido un acoso. No así con los chicos. Tendríamos que establecer con mucha claridad los diferentes niveles de violencia contra las mujeres porque no es lo mismo un piropo grosero. Una mujer no dice a un hombre “qué bien te ves con esos jeans” porque hay una naturalización de la violencia. No es lo mismo eso a los manoseos

#MiPrimerAcoso, UN ANÁLISIS REVELADOR

Según un análisis realizado a 78 mil tuits que participaron en la campaña #MiPrimerAcoso, el promedio de edad fue a los siete años. Muchas de las mujeres comentaron que esta era la primera vez que contaban su historia. La mayoría tenían más de una década en silencio.

La especialista universitaria comenta que como sociedad hemos colocado tabúes sobre el cuerpo humano, situación que genera que no se aborden temas relacionados con él.

Religión, estructura económica es la que echa a andar el patriarcado y nos dicen que somos culpables de la expulsión del paraíso, la caja de pandora. Convergen un discurso que justifica la violencia contra las mujeres, entonces cuando se trata de abordar el tema del acoso o agresión, a uno le causa tanto miedo, tanto dolor que no lo puede decir. Imagínate que eres una niña de 6-7-8 años. No puedes decirlo. Es una situación que me parece prodigioso que lo podamos hablar y decir que no es normal

Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía en nuestro país, sólo el 20 por ciento de los abusos sexuales son denunciados. Cuando éstos son cometidos por conocidos de las víctimas, este número se reduce al seis por ciento.

Esto se vio reflejado en los comentarios de las usuarias de redes sociales. Las mujeres expresaron que de niñas o adolescentes no habían podido denunciar el acoso, algunas de ellas no entendían lo que había sucedido y muchas otras tenían miedo de contarlo pues sentían que había sido su culpa.  

Adelaida Rojas García, investigadora de la Facultad de Ciencias de la Conducta de la UAEM, menciona que es común que las mujeres desarrollen culpa o temor después de una agresión.

Cuando se es niña no se vive culpa, es temor, miedo. Las culpas y miedos las marcan los adultos, normalmente llevan el “no se lo cuentes a nadie o no se lo digas a nadie”. Es culpa o miedo de cómo se lo cuento a mi rmamá o maestra. Culpa cuando dices no fue correcto. Te chiflan en la calle cuando usas minifalda y tu familia te dice, es tu culpa por usar minifalda, alguien te va cargando la culpa. Y creces y dices “yo permití que eso sucediera” y tú misma te vas creando culpas

La campaña en redes sociales también sacó a la luz otros números:

  • 47 por ciento de las agresiones sucedió en la calle,
  • 4 de cada 10 agresores había sido un conocido de la víctima,
  • A pesar de que el  #MiPrimerAcoso fue principalmente usado por mujeres, también hubo casos de hombres, aunque en menor cantidad.

#MiPrimerAcoso, un análisis en redes sociales .

EL ACOSO EN AMBOS SEXOS

El especialista en psicología y derecho de la Máxima Casa de Estudios mexiquense, Elías García Rosas, afirma que los hombres también viven violencia sexual, sin embargo, debido a tabúes, es más difícil que lo denuncien.

Cómo esa violencia es cada vez mayor, como esa violencia de pronto, incluso, algo que se comenta, es que anteriormente era la mujer la que era violentada. Porque la palabra género se maneja en torno a la mujer, pero género es masculino y femenino. Y la violencia hacia el hombre ha ido creciendo como un problema de tabú que nos lleva a no denunciar los actos de violencia, que el hombre es menos propenso a la denuncia, la mujer lo hace más frecuentemente

A pesar de que los acosos se dan hacia ambos sexos, en el femenino es más frecuente. Según datos del INEGI, en México, 63 por ciento de las mujeres de 15 años y más han sufrido al menos un acto de violencia de cualquier tipo. Esto se debe a diversas causas, tanto históricas como culturales.

EL MIEDO Y LA FALTA DE DENUNCIA

La especialista en género del Instituto Politécnico Nacional, Martha Alicia Tronco Rosas, afirma que es un problema estructural, sin embargo las mujeres deben conocer sus derechos y evidenciar.

La misma estructura de la formación de ser mujeres siempre nos ha relegado. El que la mujer no conozca sus derechos es una estructura de cómo nos van educando. Esta estructura de formación nos va limitando hacia dónde queremos ir, hacia dónde podemos avanzar. Por eso es importante que pongamos un alto. Este ejercicio de redes sociales no es que ahora surjan nuevos datos, es que siempre han existido, lo que pasa es que no se habían evidenciado y no se habían publicado. Y esa evidencia causa ya temor. Esta forma permite evidenciar e identificar que estoy siendo violentada y que hay que hacer algo al respecto

Así mismo, América Luna, académica de la Máxima Casa de Estudios mexiquense, afirma que hay muchas acciones que son catalogadas como violencia, sin embargo, al estar constantemente en nuestro cotidiano, las aceptamos.

Decir que la violencia no es algo natural, no es enfermedad, es un problema socio económico de salud complejo y por eso requerimos que un ejército de profesionales para atender una temática tan grave que se expresa en algo tan grave como son los feminicidios. Es importante comentarlo, saber que le pasó a mi prima, a mi hermana y decir “por qué no se lo pude decir a mi mamá, o hermana”. Entonces como mujeres tenemos que acompañarnos para resignificar esto y enfrentar a los agresores. Desde el poder de nuestras intenciones de armonía y de paz, saber que una gran cantidad de mujeres, casi todas las mujeres que conozco y convivo, entonces saber que esto no es natural, denunciarlo

Los especialistas coincidieron en que es necesario que la sociedad identifique los índices de violencia y se denuncie.

Anuncios

Un comentario en “#MiPrimerAcoso, UN ANÁLISIS SOBRE VIOLENCIA SEXUAL”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s