Experiencias de tragedias en Chile

Historias de sueño académico, transformadas en pesadillas de la naturaleza

Filiberto Trinidad.

Stephanie Albiter Gómez, egresada de la Universidad Autónoma del Estado de México se dio cuenta que había sobrevivido a un desastre natural hasta que regresó de Chile tras el terremoto y tsunami que dejaron múltiples pérdidas humanas y materiales en febrero de 2010.

Sólo estuvo 14 días en el país sudamericano donde tenía planeado realizar una estancia de movilidad internacional en la ciudad de Concepción, 500 kilómetros al sur de Santiago, la capital chilena, algo que no fue posible debido a la magnitud del sismo de 8.8 grados en la escala de Richter.

La noche previa al temblor, Stephanie miró la televisión hasta entrada la noche, pero recuerda que fue a la cama con una sensación que pareció preceder al caos, pues a las 3:33 de la mañana la tierra comenzó a agitarse.

Fueron momentos muy largos, mis primeros recuerdos es escuchar el ruido, estaba dormida, me despierto ya consciente, yo dije esto nunca va a acabar nos vamos a morir… cuando bajo, empiezan las réplicas. Nunca me había enfrentado, ni siquiera a un temblor leve

CHILE FUE SACUDIDO ESA MADRUGADA DE SÁBADO

Stephanie no sabe cómo pero corrió a refugiarse bajo el marco de la puerta de su recámara, y recuerda lo complicado que fue salir, aún más con las réplicas.

Los recuerdos están cortados, pues su siguiente visión es esperando el amanecer en la calle junto con los vecinos.

FALTA DE SERVICIOS, COMUNICACIÓN Y CAOS

La noticia corrió pronto, pero no así las comunicaciones. Apenas pudo decirle a su madre que se encontraba bien. Estar en una ciudad más pequeña que Santiago provocó que no pudiera conocer las dimensiones del desastre de inmediato.

La joven universitaria colaboró con la comunidad en la medida en que todo se recuperaba y llegaba la ayuda, hasta que el consulado mexicano llamó a todos los ciudadanos mexicanos para repatriarlos.

Yo no sabía qué pasaba, yo sabía que estaba viva. Hacía lo posible por sobrevivir y por ayudar a la gente que tenía alrededor, no más

DESOLACIÓN Y DESTRUCCIÓN SE ADUEÑARON DE TODO UN PAÍS

El regreso de Concepción a Santiago en la mente de Stephanie está lleno de imágenes de desolación, pues el camino estaba prácticamente desecho, puentes rotos, carreteras partidas y centros comerciales saqueados. Panorama contrastante con los bellos paisajes que se observan en el país sudamericano.

Un camino de tres horas se convirtió en uno de 14

Cuando salimos, ahí ya me empiezo a dar cuenta de la magnitud, ya me empieza a cómo caer el veinte de las cosas. Empiezo a entender de que además de que llamábamos la atención, éramos sobrevivientes

Pero ese no ha sido el único momento en el que una universitaria ha sentido cómo el suelo tiembla bajo sus pies.

NUEVA EXPERIENCIA SÍSMICA  EN CHILE

Miriam Joana Gutiérrez Flores, alumna de la Facultad de Contaduría y Administración de la UAEM, se encontraba en un supermercado de La Serena, uno de los atractivos turísticos más conocidos de Chile.

Era 16 de septiembre de 2015 y la estudiante sólo observó que el desorden se apoderaba del establecimiento, pues la gente corría y buscaba ponerse a salvo.

Lo único que ella quería era poder estar con su familia, sentir esa seguridad que sólo pueden dar los seres queridos, pero tuvo que sobreponerse para sobrevivir a ese momento.

Me entró mucha angustia de ver cómo se caían las cosas y que la gente empezaba a gritar. El terremoto se sentía horrible no te podías quedar quieto se movía horrible la tierra

Luego de este nuevo sismo de 8.4 grados Richter que dejó 13 personas fallecidas, Miriam, dos compañeros suyos de la UAEM y otros dos más de Guanajuato y Chihuahua buscaron refugio a un punto de altitud, pues se activó la alerta de tsunami.

EXPERIENCIA TRANSFORMADA POR LA AYUDA SOCIAL, EN UN PAÍS ACOSTUMBRADO

Miriam Joana quería conocer la amistad de los hermanos chilenos y la encontró justo en medio del paso de un fenómeno natural para el que dice, los chilenos están preparados, pues conocen cuáles son los pasos que deben seguir ante una contingencia de este tipo, pues están habituados a convivir con los sismos, incluso las casas están hechas para resistir.

Ves tu vida que en un momento estás y en el otro ya te puedes ir, porque no sabes qué iba a pasar eso. Me doy cuenta que sí tenemos que vivir la vida como cada día al máximo

Stephanie y Miriam sobrevivieron a la catástrofe en un país que además de estar colmado de bellezas naturales y personas amistosas, vive bajo un suelo que en cualquier instante puede cambiar la perspectiva de ver las cosas.

Paras escuchar o descargar este reportaje completo, te dejamos el siguiente enlace desde nuestro perfil de SoundCloud

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s