La Santa Inquisición; tortura como vía de obediencia

Filiberto Trinidad.

Siempre hay alguien que desobedece. La Iglesia no ha sido la excepción. En la Edad Media surgieron los herejes, religiosos que interpretaban los libros sagrados por sí mismos y no seguían los cánones de la autoridad eclesiástica. Había que corregir dicha crisis del poder papal, iniciada a finales del siglo 13.

Para evitar que cada vez más personas decidieran leer las escrituras con interpretaciones alternativas a las dictadas por el papado, las autoridades implementaron un sistema preventivo para impedir que el número de herejes creciera en toda Europa: la Santa Inquisición y sus métodos de tortura.

Margarita Enríquez Sánchez, académica de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma del Estado de México, asegura que el peor de los castigos en la época medieval, era ser avergonzado públicamente, por ello se crearon los dispositivos que han sobrevivido hasta nuestros días, tal como el potro, un instrumento en el que la víctima era atada de sus cuatro extremidades, y luego jaladas en sentidos opuestos, provocando el desmembramiento.

“Las torturas y los instrumentos funcionaron más como un instrumento precautorio que de castigo, una de las ceremonias más importantes de la inquisición. Si había mil o dos mil castigados, solo se exhibía uno para que los otros lo vieran”.

A finales del siglo 13, dice la especialista universitaria, fue creada la Santa Inquisición, pues cada vez eran más comunes los llamados herejes, personas allegadas a la religión que tenían su propia interpretación de los textos bíblicos y evangélicos.

La iglesia no deseaba que esas ideas que, consideraba eran pecados, fueran difundidas y por ello las perseguía por toda Europa e incluso, en las colonias de países como Francia, España e Inglaterra.

EL DATO

De acuerdo a cifras recopiladas por distintos historiadores, entre el 80 y el 85 por ciento de las víctimas, eran inocentes debido a que los juicios eran realizados de manera sumaria.

EXPOSICIÓN

Leonel Sánchez Maldonado, director del Museo de Bellas Artes de Toluca, señaló que durante la época de la Inquisición surgieron los instrumentos que, por medio de la tortura, obligaban a las personas a aceptar su culpabilidad con el uso de instrumentos como la picota.

Los métodos utilizados no tenían el único objetivo de quitar la vida, sino de prolongar el sufrimiento de los herejes, por ello surgieron instrumentos como la dama de hierro, en la que se introducía a alguien en un ataúd lleno de puntas, que se enterraban en el cuerpo.

Las torturas en contra de la herejía se prolongaron durante cinco siglos, pues su abolición llegó hasta 1833 en España. A lo largo de ese período, la Iglesia dominó la ideología e hizo de la tortura la vía de la obediencia.

Si te interesa escuchar la nota completa, en el siguiente enlace lo puedes hacer: 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s